De un avión caído, el Dakota, nació Nido Robotics

21 de enero del 2019

Papúa

Papúa Nueva Guinea se encuentra en una zona de tránsito que va desde Australia hasta Japón. Es un país soberano en Oceanía que ocupa la mitad oriental de la isla de Nueva Guinea y varias islas ubicadas a su alrededor. Y aún hoy en día, uno de los países menos explorados, geográfica y culturalmente.

Ocultando sus aguas un gran número de secretos. Precisamente en el año 2012 con el objetivo de esclarecer uno de ellos, un grupo de exploradores y apasionados del mar realizó un viaje por mar en busca de un avión australiano que algunos días después de la II Guerra Mundial se perdió en el mar cerca de esta costa.

El 11 de septiembre de 1945 despegó el avión de Dakota, cargado con tripulación de de una base militar ubicada en la isla, rumbo a su país de origen. Poco después, su rastro se perdió y sus restos, ni los de la tripulación pudieron ser encontrados. Se cree que una importante carga de monedas de oro, destinada a pagar tribus locales estaba también a bordo.

Atraídos por esta teoría y su deseo de contribuir con la historia, partió hacia Papúa el equipo liderado por Rod Pearce, del cual Roy Torgersen, CEO de Nido Robotics, formaban parte, junto a otros exploradores, Kasper Sommer y Cecilie West. El equipo se dirigió hacia Papúa con la última tecnología disponible en ese momento y fue capaz de detectar algunos restos (no tan profundos como se pensaba) que estaban documentados. Pero, desafortunadamente, no pudieron encontrar la placa de identificación del dispositivo, lo que habría determinado si esos restos pertenecían o no al Dakota. Debido a su ubicación, tamaño y estado, el equipo está casi seguro de que estos eran los restos de Dakota, pero no pudieron garantizarlo al 100%. Dicho esto, ¿cuál es la relación que existe entre este proyecto y el nacimiento de Nido Robotics?

Esta experiencia ayudó a Roy a detectar una necesidad: ¡el uso de drones submarinos! Para Roy era muy claro, si hubiera tenido esta tecnología todo habría sido más fácil, ya que podría haber estudiado el terreno y tomado imágenes antes de bucear .

 
 

 Algunos meses después, descubrió la empresa estadounidense OpenROV a través de una campaña de crowdfunding que habían lanzado, y entró así en contacto con ellos. Siguió investigando sobre este sector industrial y, poco después, consiguió y recibió una invitación en la sede de OpenROV en Berkeley. Trás su estancia en las instalaciones de OpenROV regresó a Murcia con un acuerdo de colaboración que le permitió vender drones OpenROV en España y establecer nuevos contactos. Una vez que regresó a España, comenzó a trabajar en esta idea, buscando este tipo de vehículos operados remotamente (ROV) con el objetivo de adquirir uno, pero todos los equipos que encontró eran demasiado caro y de precios desorbitados.

Y así comenzó la andadura de Roy en el sector de los drones submarinos. Roy Torgersen se ha convertido en una referencia dentro del área de los drones submarinos en España. Fue en 2015, cuando Roy conoció a su socio Quique González, un ingeniero industrial apasionado por el mundo de de la ingeniería industrial y la robótica. Paso a paso, el equipo de Nido Robotics está aumentando. y expandiéndose a nivel nacional e internacional.

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